En Dune-X, creemos que una aventura de verdad es aquella que deja huella. Por eso, más allá del reto técnico y la emoción de cruzar el desierto, nuestro verdadero objetivo es llevar ayuda concreta a las comunidades que más lo necesitan.
UNIRAID es una experiencia única donde cada equipo transporta al menos 40 kg de material solidario destinado a escuelas rurales y aldeas del sur de Marruecos. Pero en Dune-X no nos conformamos con lo mínimo: trabajamos todo el año para recolectar, organizar y entregar mucho más.

¿Qué llevamos? 🎒
Recolectamos donaciones con la ayuda de amigos, familiares, empresas, colegios y asociaciones solidarias. Nuestro material incluye:
- Material escolar: libretas, lápices, bolígrafos, estuches, mochilas
- Libros y juegos educativos
- Ropa infantil, calzado y prendas de abrigo
- Juguetes pequeños y peluches
- Botiquines básicos y material de primeros auxilios
- Linternas solares, pilas recargables y herramientas útiles para el día a día
Todo el material es clasificado y embalado cuidadosamente para que llegue en buen estado, con un seguimiento responsable desde el origen hasta su destino.
¿Dónde lo entregamos? 🏫
El recorrido de UNIRAID nos lleva a lugares donde el acceso a recursos básicos es limitado o nulo. Las entregas se realizan personalmente en:
- Escuelas rurales con falta de recursos
- Aldeas remotas del desierto marroquí
- Pueblos sin electricidad ni acceso regular a suministros
Estas entregas no son impersonales: las hacemos cara a cara, compartiendo momentos, palabras y sonrisas con quienes nos reciben. En muchas ocasiones, somos los únicos en llegar hasta allí en todo el año.
¿Por qué lo hacemos? ❤️
Porque entendemos que el privilegio de vivir una aventura debe ir acompañado de un compromiso real. Queremos que nuestro paso por el desierto deje más que huellas en la arena: que deje esperanza, recursos y oportunidades.
Dar es una forma de crecer. Y ver cómo un simple cuaderno puede iluminar la cara de un niño es algo que no se olvida jamás.
Lo hacemos porque creemos en la solidaridad activa. Porque cada gesto cuenta. Y porque el cambio empieza en el camino.
“El impacto no se mide en kilómetros recorridos, sino en vidas tocadas.”